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Mostrando las entradas con la etiqueta Ensayo

Breve comentario sobre “Escombros”, de un fanático de División Minúscula de toda la vida.

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Portada del álbum hecha por la artista plástica Denisse Noriega. Quizá utilizar el término “fanático de toda la vida” sea un poco exagerado, porque ni División tiene toda su vida haciendo música, ni yo soy de la generación de ellos, y tampoco tengo escuchándolos desde sus inicios. Si mi memoria y las fechas de mi vieja laptop (qué ahora funge como disco duro de mis fotografías de antes del 2015) no mienten, tengo escuchando a División desde principios del 2006, los descubrí justo antes de que lanzaran su segundo álbum, el gran “Defecto Perfecto”, y lo descubrí como solía descubrir música por aquellos años: escuchando “Los 40 principales” (qué recuerdos de aquel año y de la grabadora de mi señora madre. Año en que también descubrí al gran Chetes [de hecho, algo escribí hace ya algún tiempo sobre estos dos álbumes y se los comparto por acá ]) y fue justo después de escuchar “Sismo” que empecé a investigar sobre la banda. Pronto encontré en “Ares” las canciones de “Extrañando casa” (aún m...

La bicicleta, por Valeria Luiselli

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*Texto extraído del libro de ensayos  Papeles falsos . _____________________________________ Guarde su distancia La bicicleta está a medio camino entre el automóvil y el zapato; su ligereza permite a quien va en ella rebasar las miradas peatonales y ser rebasado por las miradas a motor.  Así, el ciclista es dueño de una libertad extraordinaria: la invisibilidad. La naturaleza híbrida de su vehículo lo coloca al margen de toda vigilancia. El único enemigo declarado del ciclista es el perro, animal obscenamente programado para perseguir cualquier objeto que se mueva más rápido que él. Y claro, también son peligrosas las bestias que conducen automóviles. Aun así, el ciclista es suficientemente invisible como para lograr lo que el peatón no puede: pasear en soledad y abandonarse al curso al curso de sus meditaciones. Cada bicicleta se ajusta, además, a las necesidades de su dueño. Existen bicicletas para todos los temperamentos: las hay melancólicas, emprendedoras, ejecutivas, sal...